viernes, 14 de abril de 2017

Historia del Señor Crucificado de Chincha

RECUERDOS DE SEMANA SANTA
Historia del Señor Crucificado de Chincha

Por: Dr. Lauro Muñoz Garay

Refiere la historia que cada mes de Octubre, decenas de Chinchanos viajaban en peregrinación a la ciudad de Ica para rendirle culto al Señor de Luren, lo que aparte de las incomodidades del viaje, les acarreaba fuertes gastos y pérdidas de días de trabajo, por lo que decidieron esculpir una esfinge del señor similar a la de Ica y obsequiarla al Templo Santo Domingo de Guzmán.

Con este propósito se dieron a la tarea de buscar un árbol de olivo, el que fue elegido por los feligreses devotos Chinchanos del Señor de Luren.

Señalado el árbol de la tarde del 24 de Octubre de 1908, se constituyó una nutrida concurrencia de devotos y mayordomo al hogar de los referidos esposos y les hicieron conocer el motivo de su visita y a cuyo requerimiento Don Pedro Napa de inmediato accedió y acto seguido se procedió a talarlo, sentándose un acta en este hecho. En dicho documento consta que siendo las 4 y 30 de la tarde se inició la tala de este centenario olivo.

Dos horas y media tardaron en dejarlo completamente limpio y listo, para que entrara en funciones el escultor chinchano DON MANUEL ORTIZ, quien tomaría cerca de un año para esculpir la imagen del Señor Crucificado que profesionalmente recorre las calles de Chincha el Jueves Santo y el mes de Octubre.

Mientras se ejecutaba la obra, los devotos reunidos en la casa del señor Lorenzo Villalta, procedían a fundar la cofradía, hoy constituida como la hermandad como la hermandad del señor crucificado de Chincha y el 10 de Enero de 1909 quedaba instalada su primera junta directiva.

Terminado el madero y la escultura de la esfinge, se procedió a construir el anda.

En estos días de serena reflexión por el padecimiento y muerte de JESÚS en la Cruz, recordando sobre la historia de nuestro Señor Crucificado de Chincha encontré esta breve historia que pongo a vuestra consideración.

El escultor don MANUEL ORTIZ MARTÍNEZ nació en Chincha, fue hermano de doña Andrea y de doña Agripina Ortiz Martínez, mi Abuela, madre de mi señora madre doña Blanca Garay Ortiz, que a su vez fue hermana de doña Teresa Garay Ortiz, a quien se le encargo en más de una oportunidad la restauración de nuestro señor crucificado.


Precisamente en honor de la Familia Ortiz se denomina el Pasaje ubicado en la avda. Andrés A. Cáceres.

viernes, 7 de octubre de 2016

La carapulcra chinchana o "manchapecho"

Por: Ferrer Maizondo Saldaña - Cronista
huachosperu@gmail.com


Carapulcra es una palabra de origen prehispánico. El término existe en lengua quechua y aimara. Gala phur´ka significa guiso hecho en piedras calientes. En latín, madre del castellano, existe el término cara pulchra.

Tradicionistas, estudiosos y el común de las personas la llaman de diferente forma. Así, para Ricardo Palma es “la sabrosa carapulcra”, don Alberto Tauro del Pino la denomina carapulca y la gente de Chincha le dice simplemente “manchapecho”.


Chincha es una mezcla de distintas razas, colores y orígenes. Migrantes y descendientes de andinos, africanos, italianos y chinos comparten el manchapecho con los chinchanos de “pata rajada”.

Los migrantes fueron llegando al cálido valle con sus sabores y matices, fusionando su tradición culinaria con la del reino de los chinchas y los usos y costumbres de la cocina moderna.

Cuando de fiesta o festejo se trata, hombres y mujeres la celebran con carapulcra y sopaseca. Y si van acompañadas de unas copas de cachina o vino de chacra, como se conoce al licor sin etiqueta, mejor. En el matrimonio chinchano nunca falta el manchapecho.

La carapulcra y la sopaseca chinchana son una fusión de condimentos preparados, lenguaje e historia; la unión de dos potajes en un solo plato.

La preparación de la carapulcra comienza dorando el ajo a fuego moderado, luego se agrega el ají panca porque la buena cocina, la cocina chinchana y casi toda la cocina nacional, inicia la mayoría de sus preparados con la pasta del ají panca. “El ají tiene que oler, que se sienta en toda la casa”. Bien frito pero no quemado, para que no afecte la carapulcra y pueda durar hasta el otro día, para el “calentao”.

El condimento por excelencia es “el ají panca, con su característico sabor ahumado”. Como dice el famoso cocinero Gastón: “Sin ají, no existiría comida peruana”. De todos los ajíes que el Perú produce es el menos picante, pero el más intenso en color que va del rojo oscuro al achocolatado. El ají colorado que se ha dejado secar al sol, es el gran ají seco del Perú. El comino se echa al último porque viene tostado y molido.

Cuidando que la carapulcra no se queme y para que agarre el “gustito” se agrega, de rato en rato, un cucharón de caldo de gallina o chancho. Para mover, se usa un cucharon redondo. Para raspar y no dejar que se queme, se utiliza espátula o espumadera. Cuando esté bien frito el ají y huela bien se echa “un poquito de maní”, después, todo el caldo y maní necesario. “La carapulcra es demorona. Muy afanosa, pero rendidora”. Durante el proceso se va probando con un cucharon pequeño.

A continuación la sal y los sazonadores intervienen. Las mieles y la maleza de la caña de azúcar convertida en sazonador Ají no moto y una cubeta de caldos Maggi, realzan el sabor.

Es el turno de lo nativo, la popular y nutritiva papa Yungay o Blanca, sancochada, pelada y picada copa el espacio de la enorme olla. “Papa menudita, si picas grande no te va rendir”. Se baja el fuego para que la papa tome color, gusto y deje de ser blanca. Para que no quede muy blanca, se echa un poquito de achote molido, “poquito nomás”.

Se cuida que el fuego sea lento y bajo. Si se quema y no se cambia de olla, el resultado es un preparado amargo, o se “huma”. Es decir, se nota que está ahumado.

Cuando la vecina comenta en voz alta: “Ya está saliendo el olor para afuera”, es la buena señal que la carapulcra ya está lista.

El preparado de la sopaseca es más rápido. “Más sencilla, pero igual hay que tener cuidado”. Una cebolla pequeña y picada se dora en aceite. “No me gusta mucha cebolla”. Tomate bien “quemadito” para que no se note. Albahaca molida; la combinación debe ser “más verde que roja”. “Tiene que oler”.

Un litro de caldo de gallina por un kilo de fideos. Si deseas le agregas un “poquito más de caldo”, agua del caño no, le quita el sabor. Fideos tallarín delgado. Buen fideo, sino sale “masocote”. Se debe saber “qué fideos es”.

Se dejan secar los fideos. Utilizar “trinche metálico para granear los fideos”. Bajar el fuego y colocar una latita debajo de la olla. “Cocinando y graneando, cocinando y graneando”. Si está muy seco, una rociadita de aceite, cuidando que no salga grasoso. El fideo tiene que reventar.

El aromático perejil picado, la sal y los clásicos sazonadores brindan el toque del sabor necesario. Cuidando que los fideos no estén tan rojos, “verdecito tiene que estar. Agregar albahaca para compensar”. Cuando el fideo crece, ya está listo para servir. “Tiene que agarrar gusto. Puede tener color, pero si no tiene gusto, no vale”.

La mesa está servida. En el plato, primero la sopaseca, luego la carapulcra. A un costado yuca, arenosa y blanquita. Al otro extremo del plato las carnes. Un buen trozo de gallina o chancho. Pollo también puede ser. Algunos colocan pavo, “si es criollo, mejor”. “Una copa de pisco para que baje la grasa”.

La receta y recomendaciones es de mamá “Goya”, Gregoria Salvatierra de Crisóstomo. Manos maravillosas de dama bondadosa y cristiana. En mejores años fue la dueña del famoso bar La Playita, en Pilpa, pasando Cequiagrande.

sábado, 23 de julio de 2016

Una previa a las fiestas patrias

Esta tarde hemos tenido una reunión de chinchanos co-promocionales que hicimos estudios secundarios en el Colegio Pardo, quienes precisamente hace 2 años celebramos Bodas de Oro.

Debo decir que con alguna frecuencia los paisas residentes en Lima hacemos estas gratificantes reuniones de camaradería que sirven entre otras cosas para reforzar lazos de amistad que serán siempre eternas entre quienes pasamos juntos los años de nuestra juventud formados en el alma mater de la provincia.

Esta vez la reunión fue en casa de José Celestino Lévano, un oficial de la Policía Nacional en situación de retiro, quien al lado de su familia fue excelente anfitrión. Miguelito Veliz se portó con un pisco de categoría A1 como es su costumbre, de esos que deben tomarse puros necesariamente. La comida fue preparada por nuestra paisana Carmela Saravia experta en el popular “mancha pecho”, nombre dado a la carapulca, comida irremplazable en este tipo de reuniones de chinchanos.


El anecdotario

Una característica común es traer a la conversación anécdotas de esa época maravillosa, donde curiosamente la palabra bullying no existía y muy por contrario los padres delegaban autoridad a los maestros, nombre dado a los profesores en tanto que participaban en el reforzamiento de valores en los estudiantes.

No podía faltar una del Profesor Pedro Ronceros, quien tenía como apodo “Lorito”, un hombre severo pero a quienes todos respetábamos por su dedicación a la enseñanza. Este profesor tenía por costumbre tomar “pasos orales” al inicio de la clase y si alguien no contestaba le decía: “cómo no sabe, oiga usted yo que padre lo colgaba de un guarango” (un árbol de la zona de Chincha). La risa por cierto no podía faltar, aunque lo hacíamos en tono bastante bajo en esas circunstancias por razones, pero que después en el intermedio servía para bromear a la víctima del citado profesor; o una del profesor Don lucho Cànepa quien nos carajeaba si observaba un mal comportamiento nuestro, pero ambos profesores por ejemplo han sido considerados por todas las promociones como unos excelentes y muy respetados maestros.

También otra cuando un alumno muy dedicado a los libros le preguntó a un profesor: “Profe, y usted sabe dónde tenemos el alma”, recibiendo como respuesta lo siguiente: “Mira hijito, yo no sé dónde estará el alma, pero lo que si se es que si continuas molestando de un patadón te voy a sacar el alma”. Igualmente la risa brotaba casi instantáneamente entre los alumnos.

Desde luego que no podían faltar las de los Auxiliares de Educación, aquellos personajes del sistema educativo encargados de velar por la conducta del estudiantado, como por ejemplo la del Sr. Artemio Hernández, conocido como “Batea” apodo con el cual lo conocimos y nunca nos enteramos del origen del mismo, persona bastante rígida pero que a la vez era amigo de los alumnos.

Sobre él mi primo Lauro Muñoz, quien tiene un  repertorio inmenso de anécdotas de todas las épocas nos decía que el Sr. Hernández para hacer entrar en orden a la clase nos ordenaba en 2 filas, diciendo; “los serranos por allá”, “los cholos por acá” y que en una oportunidad un alumnos “de la color” (como diría alguien) le preguntó inocentemente: ¿y los negros?, a lo cual respondió “los negros más allá porque no los veo”. Chincha siempre ha tenido una población grande de gente que procedía de la quebrada, zona de sierra de la provincia, de donde “bajaban” muchos jóvenes para cursar sus estudios en el emblemático Colegio Pardo.



Son estas cosas las que hacen que las reuniones de egresados tengan un carácter bastante grato, de apego al colegio y a la provincia y que nos haga siempre regresar en cada aniversario.




viernes, 1 de enero de 2016

Los 100 años de doña Josefina Tasayco

Justamente, coincidiendo con el fin de año, hemos tenido el honor de compartir con sus familiares la celebración por los 100 años de la Señora Josefina Tasayco, de quien por el apellido sabemos que es una dama chinchana, nacida en el distrito de Grocio Prado.
Ella naciò en el barrio “Toma La Palma” – Grocio Prado – Chincha el 31 de diciembre de 1915. Sus padres fueron Uldarico Tasayco Saravia y Marìa Visitaciòn Castilla Munayco.
Contrajo matrimonio religioso con Don Gerardo Arroyo Munayco en la Parroquia de Chincha Alta..
Familias longevas.
Ella ha tenido 10 hermanos y dentro de los que viven en la actualidad todos ya pasan la barrera de los 90 años, lo que revela la longevidad de la familia.
De manera anecdótica mencionaremos que uno de los familiares al hacer uso de la palabra durante el brindis, tal vez para dar mayor realce a sus expresiones y llevado por la euforia de las circunstancias dijo que “así nomás no se llega a 100 años, siendo este el primer centenario que se celebraba”; pero vista las expresiones de los asistentes, se apresuró a aclarar que se trataba del primer familiar que celebraba su centenario.
La celebración
La reunión se llevó a cabo en la casa ubicada en Pampa Cabeza de Toro, en el distrito de Independencia de la provincia de Pisco, por la Vía de los Libertadores que lleva a Ayacucho.
La casa rebosaba con la cantidad asistentes conformada principalmente por los hijos, nietos, bisnietos y tataranietos, considerando que ella ha tenido 11 hijos y varios de ellos han seguido la antigua costumbre campesina de constituir familias numerosas.
Todos habían querido estar presentes en esta histórica celebración familiar, que necesariamente debe trascender en toda la provincia, pues hechos así son extremadamente infrecuentes.
Importante señalar también que estamos ante familia profundamente religiosa tal vez por ser de la misma tierra donde ha nacido la Beatita Melchorita y que tiene la satisfacción poco frecuente de contar entre sus miembros a 2 sacerdotes, ambos nietos de la señora Josefina; y justamente, la misa celebrada en la amplia sala de la casa estuvo a cargo de uno de ellos.
Luego pasaríamos a la cena. Como es costumbre “en la chacra”, los familiares directos –en este caso los hijos- se ubiquen en una mesa colocada en el centro del salón y el resto de familiares e invitados lo hacen en silla ubicadas periféricamente alrededor de la mesa. Debo agradecer la deferencia de la familia para con mi persona al ubicarme en la mesa central, compartiendo ese ese lugar privilegiado con los hijos de la Sra. Josefina.
Posterior a ello vendría la interminable sesión de fotos, entendible porque todos deseaban tener el recuerdo de esta celebración, y qué mejor testimonio que la foto “de reglamento” con la centenaria cumpleañera.
La lucidez de doña Josefina
Muchas veces vemos que por circunstancias derivadas de la edad las personas van siendo afectadas en su grado de lucidez, pero diríamos que esto no sucede con doña Josefina, para lo cual relataremos el siguiente hecho anecdótico: estábamos en la mesa, previo al brindis de honor y uno de los nietos era el encargado de servir el vino en las copas. A todos nos llenaba las copas, no así con la santa, quien al notar ese hecho llamó la atención al nieto diciendo: “hey, este cholito (así llaman cariñosamente a los niños) que te has creído, por qué me estas sirviendo poquito en mi copa, sírveme como a los demás”.
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Bueno de la comida no hablaremos porque se sobreentiende que se habían esmerado en ofrecer lo mejor por este esta celebración.

domingo, 19 de octubre de 2014

"..Y SUCEDIÓ LO QUE TENÍA QUE SUCEDER..., UN ÉXITO APOTEÓSICO Y TOTAL...”.


"..Y  SUCEDIÓ LO QUE TENÍA QUE SUCEDER..., UN ÉXITO APOTEÓSICO Y  TOTAL...”. 
Escribe: José Celestino Lévano
Fotos: William Castro 

Significado de Apoteósico:
“lo que recibe la "admiración y alabanza de mucha gente"; aquello que es "brillante y deslumbrante" por ser el "momento culminante de algo", en este caso, de nuestra celebración"; de eso se trata y también del cierre de la labor de esta Comisión que a partir del 13 de Octubre del presente año, 2014, queda virtualmente DISUELTA.

Tal como lo habíamos previsto en nuestro plan elaborado y aprobado por la Comisión Central, según Acta del 9 de enero 2014, nuestra celebración resultó exitosa: Programa especial con apoyo de las autoridades educativas y policiales; misa, romería y el almuerzo-bailable en un solo lugar, con nuestra familia, amigos e invitados e incluso con participación de otras promociones, entre otros detalles.
 
Todos los vientos soplaron a nuestro favor: La Iglesia de "Santo Domingo" totalmente repleta (no quedó espacio para nosotros): Pista nueva, Salón de Actos nuevo. La Clase Magistral o del Recuerdo, a cargo de los profesores César Casas y José Salvador, sencillamente brillante. El aula totalmente repleta y bien ordenada no obstante la presencia de fotógrafos y periodistas que "invadieron el lugar" en busca de un mejor ángulo para su primicia. ¿Y saben por qué el Prof. César Casas, mientras desarrollaba su clase, dejaba el micrófono sobre su escritorio, de vez en cuando, pensando posiblemente que "no le servía de nada por no tener parlantes ni sonido"? Lo que no sabía es que el "micro" que le alcanzó un despistado periodista, estaba conectado directamente con una emisora radial difundiendo la clase en vivo y en directo.
Sobre el desfile, ni qué hablar. Como siempre un relativo desorden. Felizmente salvamos la situación con excelente resultado, porque dejamos que los "viejitos", -que se ubicaron a la cabeza, "a la gana gana", en el lugar nuestro-  se dispararan "a regular distancia", dándonos la oportunidad de emprender la marcha cómodamente precedida de la "Escolta de la Policía Nacional" que con su presencia, recobramos la magnificencia que esperábamos. 


El Salón de Actos estuvo fabuloso a tal extremo que las 460 sillas dispuestas por el Colegio, resultaron insuficientes; se agotaron. Sin embargo, a pesar de ello, los asistentes se sintieron virtualmente cómodos, en mejores condiciones que en años anteriores.
Del almuerzo-bailable en el Gran Salón ni qué decir, el almuerzo exquisito y el ambiente amplio y bien decorado, sobrio y elegante, con todas sus comodidades; los "picarones", de César Yataco, oportuno y tradicional. Por último, al cierre de la tarde, el "chancho al horno" simplemente "ostentoso" y "pecaminoso" al estilo de los "banquetes romanos", todo ello acompañado de whisky, vino, cachina, pisco y gaseosas a discreción que, no bien cayó la tarde, resultaron insuficientes.
Sé que resulta incómodo hablar de nosotros mismos, de nuestros logros y de nuestros éxitos; pero lo que hemos conseguido, con nuestro esfuerzo y dedicación, en poco tiempo, salvando algunas dificultades y a diferencia de otras promociones, sencillamente no lo podemos callar. Allí están los resultados y los comentarios favorables que así lo demuestran y que nos dan la sensación que la "fiesta continúa".
Ojalá hubiera otra Promoción que supere nuestra, porque contribuiría a que todos los 12 de octubre Chincha sea cada vez más Grande y recobre la calidad de Provincia Turística que siempre ha sido. Ojalá también, que nuestra propuesta de poner el nombre del Dr. Eloy Arriola Senisse a una de las calles del entorno del Colegio, que mereció el aplauso del público asistente, se haga realidad. Nosotros dimos el paso con la entrega formal de una carta al actual Alcalde que, estamos casi seguros, sería aprobada por la siguiente Administración Edil a partir del 2015 que incluye a Curro Cruz Carbajal que va como Primer Regidor y a quien le deseamos todo el éxito del mundo. Cuando ello suceda, considero razón suficiente para volver a reencontrarnos.
Sé que me quedé corto, sin embargo los invoco a seguir con nuestras reuniones, porque sin duda, contribuirá a que nuestros últimos años de vida sea más grata y placentera.
Un abrazo 






 
 

 

 

viernes, 25 de julio de 2014

El brindis por Fiestas Patrias


Este viernes 25 de julio, integrantes de la promoción “Bodas de Oro” del Colegio Nacional José Pardo de Chincha estuvimos reunidos en casa de nuestro comprovinciano Miguel Veliz Alva, con un doble motivo. En primer lugar para hacer un patriótico brindis por Fiestas Patrias, con pisco puro, porque como se dice en nuestra tierra, si es puro y es bueno entonces se toma solo, pero si es uno de menor calidad, entonces debe tomarse como pisco sour. Es conveniente señalar que nuestro anfitrión siempre se caracteriza por ofrecernos pisco puro de alguna falca.

 

Luego vendría la reunión, que a manera de sobremesa, tendría como agenda nuestra participación en las fiestas jubilares del alma mater, que como todos los años se realiza el 12 de octubre.
 

Las reuniones promocionales tienen la virtud de fortalecer una amistad forjada en los años de colegio, que además nos traen a la conversación los recuerdos de la época dorada de nuestras vidas en las aulas del Colegio Pardo, donde fuimos guiados por excelentes maestros, de una época donde existía una mejor comunicación docente – alumno, transparente, comprometida, donde el profesor era visto como modelo y nuestros padres les permitían llamarnos la atención y sancionarnos por algunas inconductas, pero siempre en la perspectiva de lograr un ciudadano ejemplar que al egresar de las aulas puedan desarrollar cada uno sus proyectos personales que permitan tener una vida exitosa para beneficio personal, familiar y también del país.
 
 
 

domingo, 1 de junio de 2014

Nunca más personajes como Lucio Juárez en Chincha

Visitar –como lo hicimos ayer- nuestra Chincha Querida nos llena de rabia al encontrar las principales calles de acceso a la ciudad sin veredas, sin asfalto, totalmente polvorientas, mucho peor que cuando el terremoto que afectó severamente la ciudad.
 
Igualmente totalmente deterioradas están las otrora limpias y florecientes plazuelas Bolognesi y Grocio Prado, porque han roto todo el asfalto, en un supuesto proceso de remodelación que no se ha dado.
Hasta han pretendido hacer lo mismo con la histórica Plaza de Armas, intentando echarse abajo las centenarias palmeras que han sido orgullo de la ciudad y que posiblemente sirviera de motivo de inspiración para la canción “Tierra Añorada”, que en uno de sus estrofas, reflejando esa realidad de entonces, dice precisamente: “Que bonita es mi tierra/cuando se viste de gala/y al llegar a su antesala/le recibe con amor…”
 
La población señala como responsable de esta calamitosa situación al alcalde Lucio Juárez y su cuerpo de regidores, quienes aparecerán ante la historia como co-responsables de este crimen urbanístico que ha herido la ciudad, pese a la oposición de pobladores y especialistas, pasando incluso por encima de las recomendaciones del Ministerio del Ambiente.

Un poblador nos decía que más parece que algún espíritu perverso y demoniaco se ha encargado deliberadamente de este urbanicidio que realistamente no tiene visos de solución en el corto ni mediano plazo, a menos que la población asuma decisiones también históricas para la provincia.
Este oscuro personaje y sus secuaces tienen la suerte que nuestro pueblo no lo ha sometido a juicio popular ni a acciones como las que sufrieran algunas autoridades en otras ciudades, caso Puno, por ejemplo; pero que no abuse de nuestra paciencia quien en el colmo de su insania pretende reelegirse tal vez para culminar la destrucción de la ciudad.

Opiniones de rechazo a esta situación negativa las encontramos fácilmente en muchos medios de comunicación, tal como el artículo que publica Rafo León en la revista Caretas:
http://www.caretas.com.pe/Main.asp?T=3082&id=12&idE=1155&idA=67787#.U4wTbit75Mt
 
Moraleja: Nunca más personajes como Lucio Juárez en esta ciudad.